Como la lava de tus huesos míos,
incandescentes de este fuego patrio,
mis afluentes sueñan con tus ríos,
para que endulcen este sorbo agrio.
Y no apareces en mi ventana.
Kilométrica cama que me arropas,
acoges los sueños en los que me llama,
en mi despertar, tu frialdad me azota.
Utópico deseo platónico,
mota de polvo en la polvareda,
reflejo de un oasis catatónico,
sólo deja la ausencia que queda.
¿Dónde estás? grito al viento desolado,
amiga, colega o compañero.
ilusión, salva a este desahuciado,
la histeria abrazo a cada pestañeo.
incandescentes de este fuego patrio,
mis afluentes sueñan con tus ríos,
para que endulcen este sorbo agrio.
Y no apareces en mi ventana.
Kilométrica cama que me arropas,
acoges los sueños en los que me llama,
en mi despertar, tu frialdad me azota.
Utópico deseo platónico,
mota de polvo en la polvareda,
reflejo de un oasis catatónico,
sólo deja la ausencia que queda.
¿Dónde estás? grito al viento desolado,
amiga, colega o compañero.
ilusión, salva a este desahuciado,
la histeria abrazo a cada pestañeo.