Octaviano Mundo
Poeta recién llegado
Llevo noches incontables, conversando contigo.
Y la vela de tres noches, sólo incendia mis pupilas.
Y me asfixio, en el rescoldo de un hombre; la ceniza
del color en su retina, y el agua evaporada.
La calle, golpea las ventanas de mi cuarto.
Una demente jauría, me aplasta el corazón.
El aire, que exprimo en el dolor está gimiendo...
Aullando; furiosamente, en la desierta acera.
Un puñado de cristales rotos; dagas punzantes
clavadas en las tripas, duermen. Atragantadas
en el tifón del tiempo; que avanza, como una amarga miel,
cayendo del tronco de la oprimida garganta.
Te busco; estamos ambos divididos
en la misma estancia. Somos aquella palabra acallada
por un mismo abandono; que hoy nos grita a viva voz,
en la solitaria penumbra.
Y trato de hallar tú réplica. No confío a nadie
que sea capaz de contestarla por tí, alma mía.
¿Dónde te encuentras?, ¿Te marchaste decepcionada?.
¿No soportaste más el roce de alquitranadas entrañas?.
Aún nos queda, lo verdaderamente hermoso
de nuestra existencia. Vuelve, y ten esperanza.
Y la vela de tres noches, sólo incendia mis pupilas.
Y me asfixio, en el rescoldo de un hombre; la ceniza
del color en su retina, y el agua evaporada.
La calle, golpea las ventanas de mi cuarto.
Una demente jauría, me aplasta el corazón.
El aire, que exprimo en el dolor está gimiendo...
Aullando; furiosamente, en la desierta acera.
Un puñado de cristales rotos; dagas punzantes
clavadas en las tripas, duermen. Atragantadas
en el tifón del tiempo; que avanza, como una amarga miel,
cayendo del tronco de la oprimida garganta.
Te busco; estamos ambos divididos
en la misma estancia. Somos aquella palabra acallada
por un mismo abandono; que hoy nos grita a viva voz,
en la solitaria penumbra.
Y trato de hallar tú réplica. No confío a nadie
que sea capaz de contestarla por tí, alma mía.
¿Dónde te encuentras?, ¿Te marchaste decepcionada?.
¿No soportaste más el roce de alquitranadas entrañas?.
Aún nos queda, lo verdaderamente hermoso
de nuestra existencia. Vuelve, y ten esperanza.
Última edición: