Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dentro de un tiempo cuando tenga tu edad
quisiera alguien que me cocinara
y que alejara a la persistente de la soledad
para estar junto a mí, ojalá que pasara.
Que mis ojos verdes miraran de frente
y apareciera repentinamente el amor,
que yo sea el mundo y el resto de la gente
solamente sea un descargo menor.
Que mirara conmigo una puesta de sol
sin domingo aburrido, una tarde cualquiera
y mis labios pacientes como girasol
con un beso eviten un día que se fuera.
Que se quede a dormir y desayune en mi cama
y que mis labios sean un juego de atar,
que descubra en mi alma toda su fama
y que un día cualquiera, se quiera quedar.
Que mire mi cuerpo con imperfecciones
y aun así sienta el deseo de hacer el amor,
que mis brazos reinen sobre sus colecciones
y aleje de mi boca al maldito dolor.
Donde habita la ilusión, el olvido es pasajero
y una tarde de invierno se llena de calor,
hoy espero impaciente un beso primero
sin condimento, que yo le pongo el sabor.
quisiera alguien que me cocinara
y que alejara a la persistente de la soledad
para estar junto a mí, ojalá que pasara.
Que mis ojos verdes miraran de frente
y apareciera repentinamente el amor,
que yo sea el mundo y el resto de la gente
solamente sea un descargo menor.
Que mirara conmigo una puesta de sol
sin domingo aburrido, una tarde cualquiera
y mis labios pacientes como girasol
con un beso eviten un día que se fuera.
Que se quede a dormir y desayune en mi cama
y que mis labios sean un juego de atar,
que descubra en mi alma toda su fama
y que un día cualquiera, se quiera quedar.
Que mire mi cuerpo con imperfecciones
y aun así sienta el deseo de hacer el amor,
que mis brazos reinen sobre sus colecciones
y aleje de mi boca al maldito dolor.
Donde habita la ilusión, el olvido es pasajero
y una tarde de invierno se llena de calor,
hoy espero impaciente un beso primero
sin condimento, que yo le pongo el sabor.