Alfonso Espinosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Donde la tierra termina
el paraíso comienza
entre coralinas islas
y aguas azul turquesa.
De las algas brotan flores
que las corrientes ondean,
peces multicolores,
caracolas por doquiera.
Por la noche, con la Luna,
es mágica la marea,
la Cruz del Sur en el cielo
que las estrellas rodean.
Hay un espejo en la playa
con el azogue de arena,
los pasos dejan recuerdos
esculpidos, son mis huellas.
Los rumores entre rocas
donde las olas estrellan,
son cantos a veces lloros,
música para el poeta
Solo en un alma profunda
estos mensajes se quedan
porque sabe que se esconden
tras melodías, las penas.
Y es el poeta que siempre
hace volar con sus letras
que de la profunda noche
ha tejido este poema.
el paraíso comienza
entre coralinas islas
y aguas azul turquesa.
De las algas brotan flores
que las corrientes ondean,
peces multicolores,
caracolas por doquiera.
Por la noche, con la Luna,
es mágica la marea,
la Cruz del Sur en el cielo
que las estrellas rodean.
Hay un espejo en la playa
con el azogue de arena,
los pasos dejan recuerdos
esculpidos, son mis huellas.
Los rumores entre rocas
donde las olas estrellan,
son cantos a veces lloros,
música para el poeta
Solo en un alma profunda
estos mensajes se quedan
porque sabe que se esconden
tras melodías, las penas.
Y es el poeta que siempre
hace volar con sus letras
que de la profunda noche
ha tejido este poema.
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