fausti-Óscar López Sáez
Poeta adicto al portal
Una cascada de amor permanece impasible,
una noche escondiendo aquel resplandor,
el tiempo del dolor escondiéndose de mi amor.
¿Dónde nace el silencio? ¿como huimos de la esperanza?
malditos los duendes que vuelven locos los colores,
suspiros rotos de pasiones perdidas, amor a escondidas.
poco a poco la derrota se apodero de nuestras mentes,
sin destino ni gloria susurro en nuestro oído,
lamentos en el fragor de la batalla perdida,
donde sangraba la herida sin solución.
Muerte asesinada por las almas podridas,
amor acabado en tumbas abiertas al dolor,
sereno el tiempo en el que se acaba el amor.
Susurro a mí desdichada vida infringiéndome miedo,
por el valle de la distancia repartiendo tú olvido,
marionetas en tus manos ofreciendo lealtad,
¿donde nace el silencio de esta verdad? sin amor,
sin sueños, sin llorar, solo por el camino de la libertad.
Excesivo el pago que te tuve que dar, tu boca callada,
tus ojos cerrados, tu alma partida, mi corazón enterrado,
nunca volverás a engañarme, ni me llenaras de dolor,
ya soy el dueño del recuerdo, ya olvide tu amor...
una noche escondiendo aquel resplandor,
el tiempo del dolor escondiéndose de mi amor.
¿Dónde nace el silencio? ¿como huimos de la esperanza?
malditos los duendes que vuelven locos los colores,
suspiros rotos de pasiones perdidas, amor a escondidas.
poco a poco la derrota se apodero de nuestras mentes,
sin destino ni gloria susurro en nuestro oído,
lamentos en el fragor de la batalla perdida,
donde sangraba la herida sin solución.
Muerte asesinada por las almas podridas,
amor acabado en tumbas abiertas al dolor,
sereno el tiempo en el que se acaba el amor.
Susurro a mí desdichada vida infringiéndome miedo,
por el valle de la distancia repartiendo tú olvido,
marionetas en tus manos ofreciendo lealtad,
¿donde nace el silencio de esta verdad? sin amor,
sin sueños, sin llorar, solo por el camino de la libertad.
Excesivo el pago que te tuve que dar, tu boca callada,
tus ojos cerrados, tu alma partida, mi corazón enterrado,
nunca volverás a engañarme, ni me llenaras de dolor,
ya soy el dueño del recuerdo, ya olvide tu amor...