Angel Of Silence
Poeta recién llegado
Haz de mí lo que quieras…
Úsame hasta que no quede ni un rastro de lo que fui…
Pero deja caer, sobre mi piel sedienta de tu calor, los besos fríos que hielan mi alma y me recuerdan que solo soy en tu vida un estorbo útil, un objeto al que recurres cuando la soledad te incomoda y que desechas cuando te estorba la conciencia. Me convertí, sin notarlo, en la nada que te espera, en una ausencia recurrente, en un cuerpo al que vuelves cuando lo necesitas y abandonas cuando llega la culpa.
Y mientras tanto, mi corazón, sin culpa, se desangra y va muriendo en cada latido que te entrega. Y soy yo, solo yo, el responsable de su desdicha, porque sé demasiado bien que en tu mundo jamás habrá lugar que yo pueda ocupar…
Y aun así me quedo.
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