Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Donde las manos quiebran.
Ahí donde las manos quiebran
y el dolor se expande a todos lados,
ahí te necesito, sanador de mal
apártame y sálvame del bullicio,
después delicado deposítame
cual jarcia de pétalos lastimados;
úngeme con bálsamos,
ellos mitiguen el martirio cruel
que en mi entraña guardo…
y el dolor se expande a todos lados,
ahí te necesito, sanador de mal
apártame y sálvame del bullicio,
después delicado deposítame
cual jarcia de pétalos lastimados;
úngeme con bálsamos,
ellos mitiguen el martirio cruel
que en mi entraña guardo…
Ahí donde las manos quiebran
y la angustia emerge sin control,
ahí, justo ahí te necesito hoy;
envuélveme y cúbreme alas del sol,
que nadie aprecie mi quebranto,
encandile tu brillo sus retinas.
y la angustia emerge sin control,
ahí, justo ahí te necesito hoy;
envuélveme y cúbreme alas del sol,
que nadie aprecie mi quebranto,
encandile tu brillo sus retinas.
Ahí donde las manos quiebran
y la furia me cercena el corazón,
ahí defensor de mi grito te necesito;
Vuélvete viento y tormenta,
extermina sus arsenales malignos;
que no me toquen sus perjurios.
y la furia me cercena el corazón,
ahí defensor de mi grito te necesito;
Vuélvete viento y tormenta,
extermina sus arsenales malignos;
que no me toquen sus perjurios.
Ahí donde las manos quiebran
y te llama el suspiro y la razón…
ahí vigente te necesito, sin dudas,
ser que por mi se transforma,
en beso dulce o sable que derroca.
y te llama el suspiro y la razón…
ahí vigente te necesito, sin dudas,
ser que por mi se transforma,
en beso dulce o sable que derroca.
Mary C. López
12.06.2011/9:30am/Méx
*En ti confio… no quiero que en mis ojos la lluvia habite nunca más.
*En ti confio… no quiero que en mis ojos la lluvia habite nunca más.