gaviota azul
Poeta recién llegado
La noche es un sueño donde la luna observa
el ir y venir de las corrientes marinas, que parecieran
querer alcanzarla cuando en olas se eleva,
como grandes brazos que fallecieran
antes de alcanzar la arena, donde descansaran
de su intento fallido de besar la luna nueva
y brindar con ella en aras del amor que se profesan,
como estandarte de vida plena donde moran
únicamente los que se aman.
Contemplo cómo te desvaneces
en lo más alto de las cumbres,
como aquella estrella
donde se rompió el viento
llevándose la noche mi pensamiento
y las plegarias que tejí con los dedos en aquella
playa pidiéndole a la luna me deje adivinarte en ella,
y por las noches soñar que soy el lucero que más brilla,
tú el espejo de cristal donde me reflejo.
Y a la luna pido consejo
para ser perennemente en tu vida
el centro de tu existencia,
que no me busques en lo oscuro de la noche,
ni en los destellos de sol que te iluminan por la mañana,
porque con cerrar los ojos me sentirás
correr por tu cuerpo, navegar en tu corriente sanguínea
para finalmente anclar en el centro del corazón,
acariciarte el alma e iluminar tu mirada,
hacer vibrar el corazón cuando sin hablar
escuches los latidos de tu corazón
y cada uno de ellos te repita te amo...
gaviota azul
el ir y venir de las corrientes marinas, que parecieran
querer alcanzarla cuando en olas se eleva,
como grandes brazos que fallecieran
antes de alcanzar la arena, donde descansaran
de su intento fallido de besar la luna nueva
y brindar con ella en aras del amor que se profesan,
como estandarte de vida plena donde moran
únicamente los que se aman.
Contemplo cómo te desvaneces
en lo más alto de las cumbres,
como aquella estrella
donde se rompió el viento
llevándose la noche mi pensamiento
y las plegarias que tejí con los dedos en aquella
playa pidiéndole a la luna me deje adivinarte en ella,
y por las noches soñar que soy el lucero que más brilla,
tú el espejo de cristal donde me reflejo.
Y a la luna pido consejo
para ser perennemente en tu vida
el centro de tu existencia,
que no me busques en lo oscuro de la noche,
ni en los destellos de sol que te iluminan por la mañana,
porque con cerrar los ojos me sentirás
correr por tu cuerpo, navegar en tu corriente sanguínea
para finalmente anclar en el centro del corazón,
acariciarte el alma e iluminar tu mirada,
hacer vibrar el corazón cuando sin hablar
escuches los latidos de tu corazón
y cada uno de ellos te repita te amo...
gaviota azul