Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu boca me disuade cada día
de darme paredón enfebrecido
y en este rescatarme ha conseguido
hacerme diapasón y melodía.
Si tengo que espantar a la agonía
te tomo de la mano agradecido.
Con ello todo brilla enardecido,
vibrante como verso en armonía.
Te llevo donde vive acompasada
el alma con el son de tu silueta,
fulgente como en música encarnada…
Te llevo dando norte a mi veleta,
constante como rima desatada
en una redención que me completa.
de darme paredón enfebrecido
y en este rescatarme ha conseguido
hacerme diapasón y melodía.
Si tengo que espantar a la agonía
te tomo de la mano agradecido.
Con ello todo brilla enardecido,
vibrante como verso en armonía.
Te llevo donde vive acompasada
el alma con el son de tu silueta,
fulgente como en música encarnada…
Te llevo dando norte a mi veleta,
constante como rima desatada
en una redención que me completa.