Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Dónde el arrebol
de tus mejillas ocultas,
que súbito aparece
y, a penas se muestra,
de vergüenza fenece?
Y tus ojos claros,
que miran sin fondo,
¿con qué sueños se llenan,
pues, inundados de luz,
el alma me ciegan?
¿En qué fuente bebiste
las dulcísimas lágrimas,
que buscan ansiosos
mis sedientos labios,
en copas de plata?
Dime: ¿dónde te guardas?
Que te busco, peregrino,
traspasado de amor,
mi ser en un suspiro.
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