Pero llevo razón.
Es el precio que hay que pagar.
En esta vida, también hay que cagar.
Y eso parece vulgar.
Por consiguiente, ¿ No ha lugar ?
¿ Por qué todo el día, hemos de jugar ?
Y pulular por el firmamento.
Firmando, con nuestro puño y letra, preciosos documentos.
Que pegaremos a la pared, con chinchetas, bien sujetos.
Yo soy íntegro y neto, porque reconozco que el dibujo es una gozada.
Algunas personas, conmigo se enfadan.
Pocos se apiadan. Y no me sirve de nada, ser poeta.
Me confunden con el guardabarros y con el tubo de escape, del automóvil.
Con el limpia-parabrisas delantero. Soy volante y salpicadero. Las marchas, y los pedales.
Pero el utilitario emplea combustible fósil, y contamina el medio-ambiente.
¡ Qué vergüenza ! Cambiemos de presidente.
¡ Nommo, fuera ! Las autopistas han de ir hacia el cielo.
O. V. N. I.´s queremos, que vayan volando a miles de kilómetros por hora.
Y sean repelidos por la gravedad del planeta Tierra.
¡ Nommo ! Exilio y destierro...