Granada está dormida ante su imagen
Rafael Guillén
Rafael Guillén
Quizás sea imposible que te plagien,
que seas, simplemente, irrepetible.
Me hueles a ceniza que se niega
a evaporarse de su rostro tibio.
Ya sé que no te tratan con decencia,
y que te pisotean los de siempre,
que estás como dormida en un regazo
y cierras la mirada impresionante.
Así, los otros, te disfrutan, madre
y se aprovechan de rincones únicos,
que en ti se multiplican como asombros
que salen de mi aliento a tu paisaje,
como si fuera el beso de aquel cuento
de la bella durmiente
porque duermes, Granada, porque duermes,
en la postura antigua
de tu fotografía.