• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Dormida

Tamar

Poeta adicto al portal
Dormida,
junto al musgo de los árboles,
pidiéndole al viento que les de más vida,
a ellos, y a mis esperanzas,
que flotan en un rítmico descenso espiral.

Sigue sin escucharme,
que lento se nos volvió bajar esta montaña.

Tu pulsera empieza a apretarme,
a dejarme penosas marcas, como tatuajes,
y el sigue sin escucharme.

Mis lágrimas también bajan,
por un camino bastante similar al nuestro.
Comienza con mis ojos en un reflejo ajeno,
se hunden en las ojeras de la historia circular,
un lunar convertido en el testigo perfecto,
y terminan en el suelo, con asco.

Empiezo a tejer mi trenza,
y el sigue sin escucharme.

Mezclo la pintura en mis manos,
y empiezo a pintar.
Este cristal empieza a odiarme
y a reprocharme la falta de colores..
El sigue sin escuchar.

Jamás exististe.
Sólo fuiste un sombrero.
¿Ya de que me arrepiento?
El nunca escuchó mis sueños.

En una nube,
el par que baila,
que las miradas cruzan.
¿Un arco iris?

Dormida...
 
Dormida,
junto al musgo de los árboles,
pidiéndole al viento que les de más vida,
a ellos, y a mis esperanzas,
que flotan en un rítmico descenso espiral.

Sigue sin escucharme,
que lento se nos volvió bajar esta montaña.

Tu pulsera empieza a apretarme,
a dejarme penosas marcas, como tatuajes,
y el sigue sin escucharme.

Mis lágrimas también bajan,
por un camino bastante similar al nuestro.
Comienza con mis ojos en un reflejo ajeno,
se hunden en las ojeras de la historia circular,
un lunar convertido en el testigo perfecto,
y terminan en el suelo, con asco.

Empiezo a tejer mi trenza,
y el sigue sin escucharme.

Mezclo la pintura en mis manos,
y empiezo a pintar.
Este cristal empieza a odiarme
y a reprocharme la falta de colores..
El sigue sin escuchar.

Jamás exististe.
Sólo fuiste un sombrero.
¿Ya de que me arrepiento?
El nunca escuchó mis sueños.


En una nube,
el par que baila,
que las miradas cruzan.
¿Un arco iris?

Dormida...

le haz pedido al viento que renueve tus esperanzas.
haz visto decaer las mismas, aúnque persistes en tu pedido.
siento que tus sueños no se cumplieron
y percibo inmensa nostalgía en ellos.
amiga, un placer leerte.
un abrazo grande.
Ana.:::hug:::
 
Tamar, joven amiga, grato encontrar este giro en tu poesía. Me encanta el cristal que reprocha la falta de colores. Abrazos y estrellas,
Silvia
 
Ana Cevallos Carrión;1687242 dijo:
le haz pedido al viento que renueve tus esperanzas.
haz visto decaer las mismas, aúnque persistes en tu pedido.
siento que tus sueños no se cumplieron
y percibo inmensa nostalgía en ellos.
amiga, un placer leerte.
un abrazo grande.
Ana.:::hug:::

Anaaa! Gracias por pasar por aquí! Un beso!
 
Que buen poema. De verdad que me ha encantado. Tiene muy buenas metáforas y mucha fuerza al transmitir el sentimiento. Un placer pasar por tus letras Tamar. Hasta pronto amiga. Te dejo un abrazo, un beso y estrellas.
 
Tmar, me parecio super profundo en una manera.

Un gusto leerte como de costumbre, Mis felicitaciones y estrellas.
 
Es una sorpresa para mi tu poesía, te superas a ti misma día con día, excelentes visiones, con estructuras muy tuyas.
Gracias por compartirlo.
tu amigo hoja.
 
Dormida,
junto al musgo de los árboles,
pidiéndole al viento que les de más vida,
a ellos, y a mis esperanzas,
que flotan en un rítmico descenso espiral.

Sigue sin escucharme,
que lento se nos volvió bajar esta montaña.

Tu pulsera empieza a apretarme,
a dejarme penosas marcas, como tatuajes,
y el sigue sin escucharme.

Mis lágrimas también bajan,
por un camino bastante similar al nuestro.
Comienza con mis ojos en un reflejo ajeno,
se hunden en las ojeras de la historia circular,
un lunar convertido en el testigo perfecto,
y terminan en el suelo, con asco.

Empiezo a tejer mi trenza,
y el sigue sin escucharme.

Mezclo la pintura en mis manos,
y empiezo a pintar.
Este cristal empieza a odiarme
y a reprocharme la falta de colores..
El sigue sin escuchar.

Jamás exististe.
Sólo fuiste un sombrero.
¿Ya de que me arrepiento?
El nunca escuchó mis sueños.

En una nube,
el par que baila,
que las miradas cruzan.
¿Un arco iris?

Dormida...

Tarde o temprano el viento acaba por escucharnos. Bellos versos con un toque nostálgino y de insatisfacción. Mis felicitaciones y un fuerte abrazo.
 
Dormida,
junto al musgo de los árboles,
pidiéndole al viento que les de más vida,
a ellos, y a mis esperanzas,
que flotan en un rítmico descenso espiral.

Sigue sin escucharme,
que lento se nos volvió bajar esta montaña.

Tu pulsera empieza a apretarme,
a dejarme penosas marcas, como tatuajes,
y el sigue sin escucharme.

Mis lágrimas también bajan,
por un camino bastante similar al nuestro.
Comienza con mis ojos en un reflejo ajeno,
se hunden en las ojeras de la historia circular,
un lunar convertido en el testigo perfecto,
y terminan en el suelo, con asco.

Empiezo a tejer mi trenza,
y el sigue sin escucharme.

Mezclo la pintura en mis manos,
y empiezo a pintar.
Este cristal empieza a odiarme
y a reprocharme la falta de colores..
El sigue sin escuchar.

Jamás exististe.
Sólo fuiste un sombrero.
¿Ya de que me arrepiento?
El nunca escuchó mis sueños.

En una nube,
el par que baila,
que las miradas cruzan.
¿Un arco iris?

Dormida...
 
Dormida,
junto al musgo de los árboles,
pidiéndole al viento que les de más vida,
a ellos, y a mis esperanzas,
que flotan en un rítmico descenso espiral.

Sigue sin escucharme,
que lento se nos volvió bajar esta montaña.

Tu pulsera empieza a apretarme,
a dejarme penosas marcas, como tatuajes,
y el sigue sin escucharme.

Mis lágrimas también bajan,
por un camino bastante similar al nuestro.
Comienza con mis ojos en un reflejo ajeno,
se hunden en las ojeras de la historia circular,
un lunar convertido en el testigo perfecto,
y terminan en el suelo, con asco.

Empiezo a tejer mi trenza,
y el sigue sin escucharme.

Mezclo la pintura en mis manos,
y empiezo a pintar.
Este cristal empieza a odiarme
y a reprocharme la falta de colores..
El sigue sin escuchar.

Jamás exististe.
Sólo fuiste un sombrero.
¿Ya de que me arrepiento?
El nunca escuchó mis sueños.

En una nube,
el par que baila,
que las miradas cruzan.
¿Un arco iris?

Dormida...
Leo de nuevo esta interesante obra que intenta trazar el
trato de que nuestras soledades se abran a ese viento que
en gruesas lineas es medida para una solicitud de drenadas
sensaciones.
un lujo de obra. felicidades. luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba