rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
La noche me dejaba ausente
y entre rumores de cenizas
el péndulo de horas olvidadas.
Sangre,
donde piedra
cubrió piel.
Desde ese cuerpo
donde mis ojos me miraban
mi voz buscaba en mi voz.
Eco sin montañas
despertando silencio.
Yo tenía un sueño
tan provisto de realidad
que despertarlo era lo mismo
que seguir dormido de presente.