lamuralla
Poeta fiel al portal

Se quedó la niña de sus ojos
pegada al cristal de su ventana,
esperando ver pasar
su alma una mañana.
Aquel alma no pasó
y pasaron muchas almas
y su alma voló
En busca de aquel alma.
Y aún permanece allí,
con sus sienes plateadas
y los pulsos agotados
de sujetar la mirada.
Su mente, ya perdida
hacia un sin vivir que aguarda,
el desesperado revuelo
de dos perdidas almas.