Galilea
Poeta recién llegado
Dedicado a mi buen amigo Santiago, una inspiración en muchos aspectos de mi vida. Creo que este poema fue una forma hermosa de comprenderte.
Dos caras de una misma moneda
que giran en su propio vaivèn
Dos caras del mismo rostro
una ríe
la otra entiende por qué.
Naufrago en esta difusa realidad
aturdiendome de sólo palabras
que se persignan ante el qué dirán.
Late en mí dulce pesar
Trago amargo del vivir.
Asecha en cada momento
en cada hilo de pensamiento
¿Tan juzgado es el sentir?
Impulsos mudos,
recuerdos rotos,
manchados con la inocencia.
Soy solo libre en mi cabeza
y al mismo tiempo
barrotes de prejuicios me encierran.
Pero ahora solo queda ponerse el antifaz
Jugar al mediocre una vez más,
luchar contra el pánico de la habitación
y que al fin, en un descuido
deje latir de más mi corazón.
© 2010, Galilea
Dos caras de una misma moneda
que giran en su propio vaivèn
Dos caras del mismo rostro
una ríe
la otra entiende por qué.
Naufrago en esta difusa realidad
aturdiendome de sólo palabras
que se persignan ante el qué dirán.
Late en mí dulce pesar
Trago amargo del vivir.
Asecha en cada momento
en cada hilo de pensamiento
¿Tan juzgado es el sentir?
Impulsos mudos,
recuerdos rotos,
manchados con la inocencia.
Soy solo libre en mi cabeza
y al mismo tiempo
barrotes de prejuicios me encierran.
Pero ahora solo queda ponerse el antifaz
Jugar al mediocre una vez más,
luchar contra el pánico de la habitación
y que al fin, en un descuido
deje latir de más mi corazón.
© 2010, Galilea
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