La lluvia nos nombra,
nos encuentra despiertos,
la cama no es de uno,
es de cuerpos que se buscan,
que se encuentran sin miedo
y sin palabras.
Tus manos y las mías
tejen fuego sobre la piel,
nudo sagrado,
latido contra latido,
mientras el mundo allá afuera
se queda sin voz.
Los ojos arden,
las bocas no mienten,
y el tiempo se rinde
ante lo que no tiene medida.
No es pasado.
No es promesa.
Es ahora.
Es nosotros.
Es la lluvia
haciendo del deseo
un universo.
-Dior
nos encuentra despiertos,
la cama no es de uno,
es de cuerpos que se buscan,
que se encuentran sin miedo
y sin palabras.
Tus manos y las mías
tejen fuego sobre la piel,
nudo sagrado,
latido contra latido,
mientras el mundo allá afuera
se queda sin voz.
Los ojos arden,
las bocas no mienten,
y el tiempo se rinde
ante lo que no tiene medida.
No es pasado.
No es promesa.
Es ahora.
Es nosotros.
Es la lluvia
haciendo del deseo
un universo.
-Dior