huellas
Poeta adicto al portal
Han llegado a mi casa dos estrellas,
arrastradas por el polvo sideral.
Se quedaron jugando en una esquina,
temerosas de no encontrar su hogar
Han robado mi sonrisa en la mañana,
despertando mi instinto maternal.
Juegan y juegan, juegan sin parar,
como no queriendo sus sueños abandonar,
como no queriendo a la vida despertar
A mi casa han llegado dos estrellas
convirtiéndola finalmente en un hogar.
arrastradas por el polvo sideral.
Se quedaron jugando en una esquina,
temerosas de no encontrar su hogar
Han robado mi sonrisa en la mañana,
despertando mi instinto maternal.
Juegan y juegan, juegan sin parar,
como no queriendo sus sueños abandonar,
como no queriendo a la vida despertar
A mi casa han llegado dos estrellas
convirtiéndola finalmente en un hogar.