Me eres ajena
cuando dormito a tu lado,
Pues, duermo y sueño,
sueño contigo
Pero sin ti,
es decir,
sueño
con quien creo que eres
Y quien realmente eres
sueña conmigo
pero sin mí.
Entonces te soy ajeno
Te soy ajeno
cuando te abrazo
por la espalda,
Pues sólo
me sienten
tus caderas
Y el olor
de tu cabello,
se podría decir
Que soy incertidumbre,
y sin embargo
Coqueta y arriesgada,
le correspondes tu certeza
A la terrible incertidumbre.
Me eres ajena
cuando estás en silencio,
Pues no sé lo que piensas
y, eres como un cuerpo ausente,
que me vigila
Y me acompaña,
en silencio
así como la soledad.
Te soy ajeno
cuando no pienso en ti,
Pues no te amo
y tú, dolida
pero con esa savia
de que no te odio del todo,
Sigues tu camino
hasta cuando vuelvo a pensar en ti
y te vuelvo a enamorar,
Entonces,
tu no piensas en mí
y me eres ajena.
Me eres ajena
cuando me envuelve la nostalgia,
Pues recuerdo y vuelvo al pasado
Y tú no estás.
Sonrisas y momentos
y tú no estás.
Familia, amigos
y tú no estás.
Soledad quizá
Ahí estuvieses implícita.
Te soy ajeno
cuando estoy de malhumor,
Pues soy subjetivo
y lacerante,
No soy yo.
Tienes a un extraño
Gritándote al oído,
corazón.
Me eres ajena,
te soy ajeno,
Y cuando
no nos somos ajenos
El mundo
nos es ajeno,
Y para el mundo,
somos ajenos
Y para los ajenos
a nosotros
Somos ajenos,
Dios mío
somos
un par de extraños
amándose.
Daniel.
cuando dormito a tu lado,
Pues, duermo y sueño,
sueño contigo
Pero sin ti,
es decir,
sueño
con quien creo que eres
Y quien realmente eres
sueña conmigo
pero sin mí.
Entonces te soy ajeno
Te soy ajeno
cuando te abrazo
por la espalda,
Pues sólo
me sienten
tus caderas
Y el olor
de tu cabello,
se podría decir
Que soy incertidumbre,
y sin embargo
Coqueta y arriesgada,
le correspondes tu certeza
A la terrible incertidumbre.
Me eres ajena
cuando estás en silencio,
Pues no sé lo que piensas
y, eres como un cuerpo ausente,
que me vigila
Y me acompaña,
en silencio
así como la soledad.
Te soy ajeno
cuando no pienso en ti,
Pues no te amo
y tú, dolida
pero con esa savia
de que no te odio del todo,
Sigues tu camino
hasta cuando vuelvo a pensar en ti
y te vuelvo a enamorar,
Entonces,
tu no piensas en mí
y me eres ajena.
Me eres ajena
cuando me envuelve la nostalgia,
Pues recuerdo y vuelvo al pasado
Y tú no estás.
Sonrisas y momentos
y tú no estás.
Familia, amigos
y tú no estás.
Soledad quizá
Ahí estuvieses implícita.
Te soy ajeno
cuando estoy de malhumor,
Pues soy subjetivo
y lacerante,
No soy yo.
Tienes a un extraño
Gritándote al oído,
corazón.
Me eres ajena,
te soy ajeno,
Y cuando
no nos somos ajenos
El mundo
nos es ajeno,
Y para el mundo,
somos ajenos
Y para los ajenos
a nosotros
Somos ajenos,
Dios mío
somos
un par de extraños
amándose.
Daniel.