Maria Laura Del Aquila
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Cada vez que me preguntaban que me gustaría que fuesen mis hijos cuando sean grandes, ante mí desfilaban desde las más prestigiosas hasta las más insólitas profeciones. Pero un minuto antes de imaginarlos médicos o lavacopas, gerentes de marketing o músicos de rock, en ese instánte donde prepondera el amor y no lo racional sólo una imagen pasaba por mi mente o mejor dicho por mi corazón:"felices, me gustaría que fueran felices."
Cada vez que pienso en el horror que se vive en el mundo rodearía a mis hijos con blancos copos de algodón; para que todo sea suave, para que nada los lastime. Pero se que ese no es el modo entonces los tomo de la mano y los acompaño a recorrer el camino.
Hoy las decisiones las toman ellos, pues es su vida; ya son adultos. Hoy ellos son los protagonistas, nosotros sólo personajes secundarios. Los miro y me desarmo de orgullo, como cuando los paseaba en mi panza como el mejor trofeo que la vida me pudo dar. Los miro y veo a dos hombres y una mujer, pero en sus ojos siguen estando aquellos niños que me esperan para salir a jugar y que les grite, ¡piedra libre!.
Maria Laura