Jinete nocturno
Poeta recién llegado
Solo bastaron dos letras
para derribar a un hombre,
son las dos letras más letales
que un sable atravesando el corazón.
Dos simples letras,
fáciles de decir pero difícil de aceptar,
dos miserables letras
que me tienen ahogado en este bar.
Malditas letras
deberían ser borradas de mi existir,
con solo su pronunciación
no me han dejado vivir.
Porque tenias que decirlas tú,
el mismo día que te confesé mi amor,
sin escusas, sin pensarlo y fríamente
dijiste: "No"
y destrozado aun estoy.
para derribar a un hombre,
son las dos letras más letales
que un sable atravesando el corazón.
Dos simples letras,
fáciles de decir pero difícil de aceptar,
dos miserables letras
que me tienen ahogado en este bar.
Malditas letras
deberían ser borradas de mi existir,
con solo su pronunciación
no me han dejado vivir.
Porque tenias que decirlas tú,
el mismo día que te confesé mi amor,
sin escusas, sin pensarlo y fríamente
dijiste: "No"
y destrozado aun estoy.
Última edición: