cartas a una obsesión
Poeta recién llegado
Dos luceros,
brillan, en la obscuridad
de tal manera que enamoran.
Dos luceros,
veo a mi lado, tardan
tres segundos en apagar su brillo
Dos luceros,
que no puedo dejar de ver
me quitan el aliente
Dos luceros,
me pierdo en la inmensidad
de lo que dicen, pierdo mi cordura
intentando entender lo que reflejan.
Dos luceros,
que no dicen nada,
pero dicen mucho en cada movimiento
Dos luceros,
son sus ojos, que me ven
con ternura. ojos negros.
brillan, en la obscuridad
de tal manera que enamoran.
Dos luceros,
veo a mi lado, tardan
tres segundos en apagar su brillo
Dos luceros,
que no puedo dejar de ver
me quitan el aliente
Dos luceros,
me pierdo en la inmensidad
de lo que dicen, pierdo mi cordura
intentando entender lo que reflejan.
Dos luceros,
que no dicen nada,
pero dicen mucho en cada movimiento
Dos luceros,
son sus ojos, que me ven
con ternura. ojos negros.