"Dos Mil Años"

JohnnyHoyer

Poeta recién llegado
Brillan estrellas de acero, perdidas de todo rumbo,
fuera de cualquier órbita, estridentes ante algún descuido,
para ya no pertenecerte más,
viejo fantasma de la muerte,
vigilia atroz de noches desiertas,
que tanto me quitaron;

Y no fui más que buen guardián de tus días,
astro eterno de tu alma;
Y no fuiste más que lluvia fría en horas de desgracia,
agria compasión por filos indefensos,
que nunca cortaron a los sueños rojos que volaban sobre nuestras tristes lágrimas disfrazadas de sonrisas.

Los odio más que nunca, lirios de mi jardín,
por no llegar a tiempo a mi caída,
por no atar a quien se llevó mi alegría entre sus ardientes caricias, y sólo quedé en medio del tiempo,
encerrado en tus gritos de júbilo y tus llantos por desolación, porque fui amante sereno de cada una de las personas que viven en ti,
fiel centinela de tus pasos errantes,
aunque fuiste tropel traidor de mi silencio,
faz cruel del mal que agrieta a mi corazón;

Hoy temo decirte adiós,
porque no hay otras firmes escaleras que me lleven hasta ti,
no existen alas que reten tu vuelo,
no quiero que se vaya tu luz azul,
pues sin ella no veo tus ojos,
no logro ver tu ácida verdad.

Y sólo fui pasante por tu piel obscura,
porque eres aún, cielos agonizantes en mí…



Johnny Hoyer...
 
Brillan estrellas de acero, perdidas de todo rumbo,
fuera de cualquier órbita, estridentes ante algún descuido,
para ya no pertenecerte más,
viejo fantasma de la muerte,
vigilia atroz de noches desiertas,
que tanto me quitaron;

Y no fui más que buen guardián de tus días,
astro eterno de tu alma;
Y no fuiste más que lluvia fría en horas de desgracia,
agria compasión por filos indefensos,
que nunca cortaron a los sueños rojos que volaban sobre nuestras tristes lagrimas disfrazadas de sonrisas.

Los odio más que nunca, lirios de mi jardín,
por no llegar a tiempo a mi caída,
por no atar a quien se llevó mi alegría entre sus ardientes caricias, y sólo quedé en medio del tiempo,
encerrado en tus gritos de júbilo y tus llantos por desolación, porque fui amante sereno de cada una de las personas que viven en ti,
fiel centinela de tus pasos errantes,
aunque fuiste tropel traidor de mi silencio,
faz cruel del mal que agrieta a mi corazón;

Hoy temo decirte adiós,
porque no hay otras firmes escaleras que me lleven hasta ti,
no existen alas que reten tu vuelo,
no quiero que se vaya tu luz azul,
pues sin ella no veo tus ojos,
no logro ver tu ácida verdad.

Y sólo fui pasante por tu piel obscura,
porque eres aún, cielos agonizantes en mi…

Johnny Hoyer...


______________________________________________

BIENVENIDO A MUNDO POESÍA, JOHNNY.

Un trabajo interesantísimo, poblado de imágenes intensas.

Un saludo y estrellas desde Buenos Aires.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba