AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
DOS MINUTOS...
Sediento de tus besos, carnosos,
voy rumiando una ilusión y un sueño;
en mis dedos madejo al tiempo,
tal si yo mismo fuera reloj y cuerda
de guitarra. Destino mismo,
en donde no cabe ni el silencio
de tus labios, ni esa distancia,
que nos convierte en ansiosos
y en soñadores sin alas.
¡OH magnolia estival! Si pudieras
saciar mi sed y mi angustia,
por no beberte, y llevarme contigo,
junto a tu ventana y al lado de tus
flores disecadas, no serían necesarias
las alas que yo buscaba,
ni el viento propicio para llegar
a tu longitud.
Solamente tu aliento para vivirte más
y dos minutos para estar contigo.
Augus
Sediento de tus besos, carnosos,
voy rumiando una ilusión y un sueño;
en mis dedos madejo al tiempo,
tal si yo mismo fuera reloj y cuerda
de guitarra. Destino mismo,
en donde no cabe ni el silencio
de tus labios, ni esa distancia,
que nos convierte en ansiosos
y en soñadores sin alas.
¡OH magnolia estival! Si pudieras
saciar mi sed y mi angustia,
por no beberte, y llevarme contigo,
junto a tu ventana y al lado de tus
flores disecadas, no serían necesarias
las alas que yo buscaba,
ni el viento propicio para llegar
a tu longitud.
Solamente tu aliento para vivirte más
y dos minutos para estar contigo.
Augus