Una es hija de la apatía,
se encierra en su tristeza
más peligrosa que un arma.
Tiene la certeza y los jueves
que yo amo, todas mis noches
sin venas, el poder de la fatalidad
en mis pesadillas. Ella me sacude
el deseo de morir y lo posterga,
me libra perdido en la seducción
de sus caricias. La otra es un ramo
de incertidumbres desnudas,
pueril señal de conquista,
del amor antropófago en mi pecho.
Un momento de locura
en la sinrazón de mis deseos,
el primer paso del día, la última voz
que escucho. Ambas son un cuadro
crítico en el coma de lo infinito.
Dos puertas cerradas y una sola llave,
dos niñas vestidas de sangre,
dos jardines de pan fresco.
La primera es dueña de mi silencio,
del trémolo que urtica mis piernas al mirarla.
Una noche clara y oscura a la vez,
un fuego sin humo. La segunda es una
navidad que ha deshecho su cuna,
una pena que empieza a florecer
con hermosura. Y todo mi ser
vuelto una frase llena de etcéteras,
un triunfo que comprende que ya no existe,
una rueca que gira indefinidamente
sobre sí misma, un sueño que empieza
a bifurcarse.
se encierra en su tristeza
más peligrosa que un arma.
Tiene la certeza y los jueves
que yo amo, todas mis noches
sin venas, el poder de la fatalidad
en mis pesadillas. Ella me sacude
el deseo de morir y lo posterga,
me libra perdido en la seducción
de sus caricias. La otra es un ramo
de incertidumbres desnudas,
pueril señal de conquista,
del amor antropófago en mi pecho.
Un momento de locura
en la sinrazón de mis deseos,
el primer paso del día, la última voz
que escucho. Ambas son un cuadro
crítico en el coma de lo infinito.
Dos puertas cerradas y una sola llave,
dos niñas vestidas de sangre,
dos jardines de pan fresco.
La primera es dueña de mi silencio,
del trémolo que urtica mis piernas al mirarla.
Una noche clara y oscura a la vez,
un fuego sin humo. La segunda es una
navidad que ha deshecho su cuna,
una pena que empieza a florecer
con hermosura. Y todo mi ser
vuelto una frase llena de etcéteras,
un triunfo que comprende que ya no existe,
una rueca que gira indefinidamente
sobre sí misma, un sueño que empieza
a bifurcarse.