Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Azúcar en las caderas,
sal para casarse con la vida,
perros con temor a las novelas
y maremotos cuando vamos de salida.
Un trozo de queso derritiéndose en tu escote
y mi cremallera a punto de despido,
tus pasos son mansión en este lote
de sueños temblorosos que te pido.
La próxima jornada nos toca jugar de locales
a medianoche y con las luces apagadas,
contigo me aprendí todas las vocales
anoche cuando me pediste dos nalgadas.
Azúcar en las caderas,
un grito con alergia a las mañanas,
tus ojos que son culpas pasajeras
en mi afán de usar contigo un par de mañas.
La propuesta de empleo es insuficiente,
el último debate no tuvo llamadas
y quedamos con un idioma independiente
esta tarde cuando suplicabas dos nalgadas.
Dice el diario en su portada, que me extrañas,
y yo te veo aquí, como todas las mañanas.
sal para casarse con la vida,
perros con temor a las novelas
y maremotos cuando vamos de salida.
Un trozo de queso derritiéndose en tu escote
y mi cremallera a punto de despido,
tus pasos son mansión en este lote
de sueños temblorosos que te pido.
La próxima jornada nos toca jugar de locales
a medianoche y con las luces apagadas,
contigo me aprendí todas las vocales
anoche cuando me pediste dos nalgadas.
Azúcar en las caderas,
un grito con alergia a las mañanas,
tus ojos que son culpas pasajeras
en mi afán de usar contigo un par de mañas.
La propuesta de empleo es insuficiente,
el último debate no tuvo llamadas
y quedamos con un idioma independiente
esta tarde cuando suplicabas dos nalgadas.
Dice el diario en su portada, que me extrañas,
y yo te veo aquí, como todas las mañanas.