Dime dos palabras y dame
una razón para seguir callendo
a puro impulso de verdades
en el azul luminoso de la vida,
que esta condena de pesado absurdo
se me ha hecho ya costumbre.
Ante ti se han desdibujado los motivos
para ser y para estar donde otro tiempo,
y aunque no logro dejar atrás
el naufrago desconcierto de mis dias
hallo en medio del frío y la nostalgia
el abrigo luminoso de tus manos.
¿Qué ha de ser de mi cuando en el tiempo
se rompa el cristal de tus palabras
y ya no pueda en el golpear
la lluvia gris de mis tristezas?
¿Qué ha de ser de mi, que?
Si esta es la ultima parada
de este tren de mi vida que va corriendo
para no detenerse hasta tocar un día
la estación final de sus ausencias.
Solo quedate aferrado a las estrellas
de la noche que contiene mi extravío
y deja que tus labios den a luz
dos rayos en lo oscuro de mi nada;
di mi nombre, di mañana
e inunda de alegría mis flaquezas.
una razón para seguir callendo
a puro impulso de verdades
en el azul luminoso de la vida,
que esta condena de pesado absurdo
se me ha hecho ya costumbre.
Ante ti se han desdibujado los motivos
para ser y para estar donde otro tiempo,
y aunque no logro dejar atrás
el naufrago desconcierto de mis dias
hallo en medio del frío y la nostalgia
el abrigo luminoso de tus manos.
¿Qué ha de ser de mi cuando en el tiempo
se rompa el cristal de tus palabras
y ya no pueda en el golpear
la lluvia gris de mis tristezas?
¿Qué ha de ser de mi, que?
Si esta es la ultima parada
de este tren de mi vida que va corriendo
para no detenerse hasta tocar un día
la estación final de sus ausencias.
Solo quedate aferrado a las estrellas
de la noche que contiene mi extravío
y deja que tus labios den a luz
dos rayos en lo oscuro de mi nada;
di mi nombre, di mañana
e inunda de alegría mis flaquezas.