Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si das dos pasos en la dirección ansiada,
con la fuerza y la suavidad conjugadas,
si desatas mis manos por ti amordazadas,
si ves caer la lluvia de amor inesperada,
y ya no me extrañas, no sabré por qué sólo
un gesto de tu dulzura es quien habla.
Y aunque mi pobre alma ya no canta,
sólo tu voz podrá rescatarla de su lamento.
Por eso, cuando ignoras mis fundamentos,
una presencia helada abate instancias
y las precarias palabras que son consuelo
se evaden de tus ojos a mis desvelos...
si da dos pasos más recoges mis sentimientos.
con la fuerza y la suavidad conjugadas,
si desatas mis manos por ti amordazadas,
si ves caer la lluvia de amor inesperada,
y ya no me extrañas, no sabré por qué sólo
un gesto de tu dulzura es quien habla.
Y aunque mi pobre alma ya no canta,
sólo tu voz podrá rescatarla de su lamento.
Por eso, cuando ignoras mis fundamentos,
una presencia helada abate instancias
y las precarias palabras que son consuelo
se evaden de tus ojos a mis desvelos...
si da dos pasos más recoges mis sentimientos.
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