David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Ni duermo, ni como; ni vivo, ni muerto,
Amor traicionado me ha, malherido
yo vago por tierras en este desierto
muriendo de amores apenas huïdos.
No puedo ni amarte,
no puedo besarte...
tan sólo me queda esperarte.
Te quise, te quise con toda ternura,
te di lo que pude, si acaso pudiera
yo darte lo cielos, con esta locura
seguro lo haría con gusto de fiera.
Me quedo enfermado
sin verte a mi lado,
¡el triste futuro de amado!
Amor traicionado me ha, malherido
yo vago por tierras en este desierto
muriendo de amores apenas huïdos.
No puedo ni amarte,
no puedo besarte...
tan sólo me queda esperarte.
Te quise, te quise con toda ternura,
te di lo que pude, si acaso pudiera
yo darte lo cielos, con esta locura
seguro lo haría con gusto de fiera.
Me quedo enfermado
sin verte a mi lado,
¡el triste futuro de amado!