ana cristna
Poeta recién llegado
Permíteme dos rosas para ti,
una rosa roja,
por la sensualidad que tú me provocas;
una rosa amarilla,
por la ansiedad que me despiertas, al querer poseerte.
Permíteme dos rosas,
tan solo, dos rosas para ti.
Una para decirte: te quiero
otra para decirte, que por ti muero.
Dos rosas para ti
con una, te entrego mis besos,
con la otra, la fragancia de mis deseos.
Permíteme dos rosas para ti,
una pura y sincera, como el amor que por ti siento;
otra escabrosa y con espinas,
que desangran el dolor,
al sentirme lejos de ti.
Permíteme dos rosas para ti.
Tan solo
dos rosas para ti.
una rosa roja,
por la sensualidad que tú me provocas;
una rosa amarilla,
por la ansiedad que me despiertas, al querer poseerte.
Permíteme dos rosas,
tan solo, dos rosas para ti.
Una para decirte: te quiero
otra para decirte, que por ti muero.
Dos rosas para ti
con una, te entrego mis besos,
con la otra, la fragancia de mis deseos.
Permíteme dos rosas para ti,
una pura y sincera, como el amor que por ti siento;
otra escabrosa y con espinas,
que desangran el dolor,
al sentirme lejos de ti.
Permíteme dos rosas para ti.
Tan solo
dos rosas para ti.