Has estado dos semanas
con mensajes y llamadas;
dos semanas que has quemado
mi corazón congelado
y le has insuflado llamas;
dos semanas que me has dado,
lujuria, pasión y deseo;
dos semanas que han servido
para que mi corazón herido
resurgiera de un rincón.
Y al cabo de dos semanas,
cuando ya había explotado,
has decidido dejarlo
sin ninguna explicación.
He caído de rodillas,
he llorado amargamente,
he buscado explicación,
Y tú sólo has comentado:
tengo esposa
, es la razón
::