Maroc
Alberto
Distingo tu soniquete
vertido entre los faroles
sujetos al chapinete.
Tu picardía y tu cante
sale de universidades
que si son realidades
con duendecillos delante.
Una guitarra, una rosa,
colombianas, alegrías
y una humilde mariposa.
Sangre de errante en las venas
que se arrancan por fandangos
o te clavan unos tangos
con palmas jaleo y penas.
Bebes de García Lorca,
de su agua pura de nieve,
de su maíz de mazorca.
Chabolitas miserables,
altivez en tu garganta
que como montaña canta,
todo calle, cuando hables.
Por Jerez de la Frontera
dejas las camisas rotas
entre compases y hoguera.
Es salinas de mis sienes
de las playas gaditanas,
que rezuman a gitanas
las calitas de mis bienes.
Camarón y aguamarina
que se clavan en las carnes
como faca que asesina.
Sobre una frente morena
rizos como yedra caen,
son imágenes que traen
imagen de luna llena.
Eres como parte mía,
trenzada de faralaes,
calor, en tu compañía.
No te marches de mi vera
luz de Habichuela y Morente,
rodéame con tu gente
luz de velita de cera.
Si me faltara esa brisa
es como si me amputaran
desde el vientre la sonrisa.
Lagrimitas en la arena,
casas de blanco encalado;
sentimientos del pasado
con perfume de azucena.
No te olvides, peregrina,
déjame ser como estatua,
de tu espejo, que fascina.
Llámame "ese lacorrillo"
con la palabra caló,
que es como gusto ser yo
alumbrado por tu brillo.
Quiero cambiar de armonía
así de proto en las formas,
siguiendo tu ley sin normas
quiero que cante la mía.
Dame un paseo en la barca,
llévame a Torres Bermejas
y hazme príncipe de charca,
que me muero, si me dejas.
Aire de la serranía,
tacos de jamón curado,
arte de la artesanía
cuando te tengo a mi lado.
Te huele el cuerpo a rocío,
los alientos a romero,
dentro de mi desvarío
veo tu alma, aceitunero.
Tú le cantas a la vida,
tú le cantas al amor,
con alma de encina herida
tú le cantas al dolor.
Sólo te pido un favor;
que en mi postrer agonía
sigas vertiendo el licor
que raya sobre mi vía;
muriendo con tu sabor.
A Diego, "El Mocho", y a toda su gente, a "Emilín" y su familia, a "Sonia"(de Ricote"), al "Chulo" (de los de Badajoz... una cosa de tajeños y barreños, un saludo para ti y los tuyos), A José Soto, "Sorderita", (sé que te va muy bien, enhorabuena genio) y a todos los que se me olvidan...
vertido entre los faroles
sujetos al chapinete.
Tu picardía y tu cante
sale de universidades
que si son realidades
con duendecillos delante.
Una guitarra, una rosa,
colombianas, alegrías
y una humilde mariposa.
Sangre de errante en las venas
que se arrancan por fandangos
o te clavan unos tangos
con palmas jaleo y penas.
Bebes de García Lorca,
de su agua pura de nieve,
de su maíz de mazorca.
Chabolitas miserables,
altivez en tu garganta
que como montaña canta,
todo calle, cuando hables.
Por Jerez de la Frontera
dejas las camisas rotas
entre compases y hoguera.
Es salinas de mis sienes
de las playas gaditanas,
que rezuman a gitanas
las calitas de mis bienes.
Camarón y aguamarina
que se clavan en las carnes
como faca que asesina.
Sobre una frente morena
rizos como yedra caen,
son imágenes que traen
imagen de luna llena.
Eres como parte mía,
trenzada de faralaes,
calor, en tu compañía.
No te marches de mi vera
luz de Habichuela y Morente,
rodéame con tu gente
luz de velita de cera.
Si me faltara esa brisa
es como si me amputaran
desde el vientre la sonrisa.
Lagrimitas en la arena,
casas de blanco encalado;
sentimientos del pasado
con perfume de azucena.
No te olvides, peregrina,
déjame ser como estatua,
de tu espejo, que fascina.
Llámame "ese lacorrillo"
con la palabra caló,
que es como gusto ser yo
alumbrado por tu brillo.
Quiero cambiar de armonía
así de proto en las formas,
siguiendo tu ley sin normas
quiero que cante la mía.
Dame un paseo en la barca,
llévame a Torres Bermejas
y hazme príncipe de charca,
que me muero, si me dejas.
Aire de la serranía,
tacos de jamón curado,
arte de la artesanía
cuando te tengo a mi lado.
Te huele el cuerpo a rocío,
los alientos a romero,
dentro de mi desvarío
veo tu alma, aceitunero.
Tú le cantas a la vida,
tú le cantas al amor,
con alma de encina herida
tú le cantas al dolor.
Sólo te pido un favor;
que en mi postrer agonía
sigas vertiendo el licor
que raya sobre mi vía;
muriendo con tu sabor.
A Diego, "El Mocho", y a toda su gente, a "Emilín" y su familia, a "Sonia"(de Ricote"), al "Chulo" (de los de Badajoz... una cosa de tajeños y barreños, un saludo para ti y los tuyos), A José Soto, "Sorderita", (sé que te va muy bien, enhorabuena genio) y a todos los que se me olvidan...
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