BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Casi todo me supera.
Sin embargo voy quebrando
latitudes emergentes piezas
de un mismo costado, sembradas
semillas de opacas certidumbres.
En las legiones del cielo
un incubo alimenta mis blasfemias
mis pulmones disecados en cavernas
de fósiles y pequeños caballitos de mar.
Campos infectados de sombrías enumeraciones
mientras la vida transcurrió entre esos instantes
de luz y relámpago.
Sin embargo las facultades me vituperan
los profesores vetustos las viejas horripilantes
que ejercitan su derecho nacional al voto.
Yo soy universo, mendigo caricias
sosiegos y un tanto por ciento de maravillas
ocultas.
Como en una moneda, la desesperación
excava sus huertos de dura fiebre sanguínea.
©
Sin embargo voy quebrando
latitudes emergentes piezas
de un mismo costado, sembradas
semillas de opacas certidumbres.
En las legiones del cielo
un incubo alimenta mis blasfemias
mis pulmones disecados en cavernas
de fósiles y pequeños caballitos de mar.
Campos infectados de sombrías enumeraciones
mientras la vida transcurrió entre esos instantes
de luz y relámpago.
Sin embargo las facultades me vituperan
los profesores vetustos las viejas horripilantes
que ejercitan su derecho nacional al voto.
Yo soy universo, mendigo caricias
sosiegos y un tanto por ciento de maravillas
ocultas.
Como en una moneda, la desesperación
excava sus huertos de dura fiebre sanguínea.
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