Y esta inquietud, como el arlequín que enhebrara el membrillo…
y los anhelos como rompientes espumosos,
como los alegres mosaicos de las cafeterías…
y esta inquietud:
brotan los mares, las atmosferas amigables,
se despliegan las alas azules y amorosas…
y esta inquietud son esos himnos, y esos signos, de las espesuras,
son esas hormigas remeras las madrugadas…
el tótem sobre el tablero de ajedrez, y el tótem en la bahía daliniana.;
las olas marrones y compañeras, los bolsillos en la sonrisa de la Luna,
y los dromedarios músicos por las ramas.