Tamar
Poeta adicto al portal
No pude,
la gaveta era demasiado pesada;
y a pesar de que los tacones,
los cuadernos y las fotos
cabían el bolso marrón,
el lapicero empieza a dudar,
empieza a tratar de tachar palabras
y a buscar la primera página.
Harta ya,
empiezo a tener dolores de cabeza
por mil razones,
todas controladas por el viento;
y me quedo
en los sonidos de grietas y goteras
sin tiempo.
la gaveta era demasiado pesada;
y a pesar de que los tacones,
los cuadernos y las fotos
cabían el bolso marrón,
el lapicero empieza a dudar,
empieza a tratar de tachar palabras
y a buscar la primera página.
Harta ya,
empiezo a tener dolores de cabeza
por mil razones,
todas controladas por el viento;
y me quedo
en los sonidos de grietas y goteras
sin tiempo.
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