Jorge Mosquera
Poeta recién llegado
Duele
Duele la realidad duele.
Duele saber que no me quisiste,
que tus te quiero son obras de teatro,
una pobre actuación de tu corazón.
Duele sentir que te dejaste abrumar
por la falta de tiempo;
falta de tiempo para estar juntos, para querernos.
Tal vez tuviste tiempo para otros,
mas no para mi,
no para mis besos ni mis abrazos.
Duele sentir que morir es lo mejor,
porque vivir es demasiado complejo,
porque mis fuerzas para luchar se las llevó tu desamor.
Amor inerte, amor insustancial.
¡Si! Tú amor fue apático,
fue vilmente cruel y duele su maldad.
Duele tu quemimportismo,
tu resignación al adiós y duele también
lo amargo de tu olvido siempre la más fácil solución.
Duele el olvido porque no lo merecí,
después de tantas palabras que pronuncié;
no por seguir protocolos ni juramentos solo por amor.
Amor espontáneo, sin disfraces ni telones.
¡Si! Mi amor fue desinteresado,
fue realmente sencillo y puro, y duele su sinceridad.
Duele esa indiferencia que a veces,
sin percatarnos, se nos filtra por los poros.
Duele sentirnos distintos, sentir que nunca nos conocimos.
Pero duelen sobre todo las heridas que dejaste abiertas,
cuando me hablaste de todo esto que aquí escribo
sin pronunciar palabra alguna, sólo con un gesto.
Fue tan sólo un beso un beso que jamás tocó mis labios.
Beso prohibido y de traición.
Traición a nuestro pasado fue eso lo que más dolió.