Ale Silva
Poeta recién llegado
Duele porque lo espero,
aunque se haya marchado
para no regresar.
Y duele aún más, porque si regresa
del rompecabezas de su vida
no soy pieza, aunque pretenda encajar.
Duele porque lo sigo buscando,
y lo encuentro solamente
entre lo efímero de mis sueños,
y lo eterno de mis recuerdos.
Duele porque lleva en su ser
ese algo que construye y destruye,
que permite y limita,
que sosiega y perturba.
Duele porque es testigo imprevisto
de mi soledad, porque mi silencio
se llenó de sus palabras,
y lo único que queda
es el perfume de su eterna ausencia,
que el aire me evoca al respirar...
aunque se haya marchado
para no regresar.
Y duele aún más, porque si regresa
del rompecabezas de su vida
no soy pieza, aunque pretenda encajar.
Duele porque lo sigo buscando,
y lo encuentro solamente
entre lo efímero de mis sueños,
y lo eterno de mis recuerdos.
Duele porque lleva en su ser
ese algo que construye y destruye,
que permite y limita,
que sosiega y perturba.
Duele porque es testigo imprevisto
de mi soledad, porque mi silencio
se llenó de sus palabras,
y lo único que queda
es el perfume de su eterna ausencia,
que el aire me evoca al respirar...