Sebastián Figueroa
Poeta recién llegado
Dueles
Dueles, como la aurora,
como el sol de enero en la espalda,
dueles amada.
Como las hojas que quedaron blancas,
como los rostros que no acariciamos,
como las frutas suicidas del verano,
como un cielo nublado,
dueles amada.
Dueles como los ojos envenenados,
que espían, que violan,
como las frentes que nunca fueron besadas,
como las noches que se durmieron sin júbilo,
dueles amada,
como los párpados insomnes,
como la piel herida,
como el alma manchada, dueles.
Sebastián Figueroa
© Derechos Reservados
Dueles, como la aurora,
como el sol de enero en la espalda,
dueles amada.
Como las hojas que quedaron blancas,
como los rostros que no acariciamos,
como las frutas suicidas del verano,
como un cielo nublado,
dueles amada.
Dueles como los ojos envenenados,
que espían, que violan,
como las frentes que nunca fueron besadas,
como las noches que se durmieron sin júbilo,
dueles amada,
como los párpados insomnes,
como la piel herida,
como el alma manchada, dueles.
Sebastián Figueroa
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