En las manos cuando trato de tomarte y como ola navegante
te vas.
En el incierto instante tu beso se escurre y no hay ramas vivas donde pueda tomarme para no caer al vacío.
Dueles en la piel ausente, en la agonía de una tarde de septiembre que viaja sin paraguas.
Pero sigues siendo el amor en primera persona, el que alimenta palomas blancas después del trabajo, sigues en mí como un barco quieto en su puerto de nubes.
te vas.
En el incierto instante tu beso se escurre y no hay ramas vivas donde pueda tomarme para no caer al vacío.
Dueles en la piel ausente, en la agonía de una tarde de septiembre que viaja sin paraguas.
Pero sigues siendo el amor en primera persona, el que alimenta palomas blancas después del trabajo, sigues en mí como un barco quieto en su puerto de nubes.