WHICHAN
Poeta recién llegado
Un paso atrás, un giro
Ágil; me agacho diestro,
Cual muelle saltó presto
Y desde abajo arremeto.
Los talones parten el suelo
Un paso atrás; meto barriga,
arqueo el lomo como ballesta
y agito flexibles los brazos.
En una mano; letal, el acero corto,
en la otra agito mi camiseta,
Giro y giro de muñeca
en el aire trenzo verónicas.
Los aguijones buscan blanco
nos revolvemos danzando,
Espaldas y codos se entrechocan
hora cara a cara, mi rostro toca.
Me roza apenas, pero me corta;
de tal guisa nervio mi oponente porta;
pero el fervor traidor lo engaña
vil cómplice de la fatiga.
Una vuelta más y es la postrera
Asesto mi codo entre sus costillas;
torpe el giro y trastabilla
me mira y se desespera.
Me mira, no puede hablar,
mi daga bajo el mentón
le llega hasta el paladar:
y su puñal en mi trapo parado de sopetón.
Súbito empujo con la rodilla
Quito mi acero y cae con vida,
el sorprendido palpa su herida
mas yo furtivo me doy salida.
Ágil; me agacho diestro,
Cual muelle saltó presto
Y desde abajo arremeto.
Los talones parten el suelo
Un paso atrás; meto barriga,
arqueo el lomo como ballesta
y agito flexibles los brazos.
En una mano; letal, el acero corto,
en la otra agito mi camiseta,
Giro y giro de muñeca
en el aire trenzo verónicas.
Los aguijones buscan blanco
nos revolvemos danzando,
Espaldas y codos se entrechocan
hora cara a cara, mi rostro toca.
Me roza apenas, pero me corta;
de tal guisa nervio mi oponente porta;
pero el fervor traidor lo engaña
vil cómplice de la fatiga.
Una vuelta más y es la postrera
Asesto mi codo entre sus costillas;
torpe el giro y trastabilla
me mira y se desespera.
Me mira, no puede hablar,
mi daga bajo el mentón
le llega hasta el paladar:
y su puñal en mi trapo parado de sopetón.
Súbito empujo con la rodilla
Quito mi acero y cae con vida,
el sorprendido palpa su herida
mas yo furtivo me doy salida.