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Duelo de esperas ( Glendalis Lugo- Manuel Avilés Mora)

losamantes.jpg


Cielos pardos se encarnan.

Nubes desechas, de hielo se desangran
como el frío que refleja tu figura;
no se si eres tú.
No sé si has tocado mis manos,
ni sé en que averno te habré dejado;
solo sé que tu cercanía tienta mi espíritu.
Dudo si correr por lineas impares,
o simplemente acercarme y que tu aliento
confirme quien eres...

Yo estoy ahí, agazapado en tu horizonte de preguntas.
Estoy en el río sangrante de esperas
que se eterniza ya en todos los tactos gastados
en añoranzas engañosas.
Sigo estando ahí, entre las nubes pardas de tu cielo helado.
Soy el aliento que sale de tu jadeante boca,
y estoy y no estoy,
en la sombra que proyecta el pobre Sol que desmenuza
y vuelve agua, la antigua dureza de tu desdén.

Desdén que se evapora en mis manos
y ni siquiera sé si respiro o vivo;
si eres ilusión o alguna ausencia perdida.
¿Eres algún pedazo de mi corazón
peregrinando en la neblina?
Me reencarno en tus alas y perfilo tu aliento.
Sé que eres tú, pero ahora temo saberlo
y perseguirte en las sombras
que de tus ojos me advierten.
Aun hay pasos desechos.

No sugieren tus ojos ningún retroceso,
ni lo vacío de tu garganta pronuncia mi nombre.
Soy la ilusión nacida de un sueño,
que se esconde en lo turbio de un pensamiento
desmayado por el dolor de un alma sin huecos vacíos;
sin una brizna de tierra donde sembrar las semillas
que quisieron reverdecer estas ansias mías
de salir de tu niebla y enseñarte nuevas formas de amor.

El amor reverdece
se apodera de la neblina que marchitaba
aquellos días.
El desamor palidece detrás de otros pasos,
y un sol atraviesa mi pecho.
Te miro, te siento...
El tiempo ha renovado tu espíritu,
y el mio suspira agradecido.
Te beso,
soy alas de un cielo prestado y tu mi anhelo;
ven...
habitemos un mismo latido.

Escucha el río que bombea tu corazón...
Ahí estuve ahogándome por siglos.
Oye el susurro que te provoca el pensamiento
y sabrás que nunca me fui;
que nunca borraste de tu boca,
ninguna de las letras que forman mi nombre.

Glendalis Lugo - Manuel Avilés Mora


 
Última edición:
Me gusta su poema muy interesante y bien desarrollado. Felicidades a ambos poetas, por unir sus plumas y escribirle al amor. Saludos
 
Es maravilloso poder leeros.
hay muchas frases hermosas, que quietan el aliento
pero me han gustado especialmente el sentimiento puesto en estas...


No sé si has tocado mis manos,

ni sé en que averno te habré dejado;
Oye el susurro que te provoca el pensamiento
y sabrás que nunca me fui;

Un verdadero duelo esperar lo que está tan cerca...
Lo habéis bordado, realmente maravilloso.


 
Es maravilloso poder leeros.
hay muchas frases hermosas, que quietan el aliento
pero me han gustado especialmente el sentimiento puesto en estas...


No sé si has tocado mis manos,

ni sé en que averno te habré dejado;
Oye el susurro que te provoca el pensamiento
y sabrás que nunca me fui;

Un verdadero duelo esperar lo que está tan cerca...
Lo habéis bordado, realmente maravilloso.


De parte de los dos, muchas gracias Sandra por tu pensamiento libre y tu magnifica forma de leer poesía. Siempre un placer amiga.
 
Bellos y coordinados versos.
Es necesario que marquéis de quién es cada estrofa (para ponerlo así en la colección).

Un saludo
JULIA
 
losamantes.jpg


Cielos pardos se encarnan.
Nubes desechas, de hielo se desangran
como el frío que refleja tu figura;
no se si eres tú.
No sé si has tocado mis manos,
ni sé en que averno te habré dejado;
solo sé que tu cercanía tienta mi espíritu.
Dudo si correr por lineas impares,
o simplemente acercarme y que tu aliento
confirme quien eres...


Yo estoy ahí, agazapado en tu horizonte de preguntas.
Estoy en el río sangrante de esperas
que se eterniza ya en todos los tactos gastados
en añoranzas engañosas.
Sigo estando ahí, entre las nubes pardas de tu cielo helado.
Soy el aliento que sale de tu jadeante boca,
y estoy y no estoy,
en la sombra que proyecta el pobre Sol que desmenuza
y vuelve agua, la antigua dureza de tu desdén.


Desdén que se evapora en mis manos
y ni siquiera sé si respiro o vivo;
si eres ilusión o alguna ausencia perdida.
¿Eres algún pedazo de mi corazón
peregrinando en la neblina?
Me reencarno en tus alas y perfilo tu aliento.
Sé que eres tú, pero ahora temo saberlo
y perseguirte en las sombras
que de tus ojos me advierten.
Aun hay pasos desechos.


No sugieren tus ojos ningún retroceso,
ni lo vacío de tu garganta pronuncia mi nombre.
Soy la ilusión nacida de un sueño,
que se esconde en lo turbio de un pensamiento
desmayado por el dolor de un alma sin huecos vacíos;
sin una brizna de tierra donde sembrar las semillas
que quisieron reverdecer estas ansias mías
de salir de tu niebla y enseñarte nuevas formas de amor.


El amor reverdece
se apodera de la neblina que marchitaba
aquellos días.
El desamor palidece detrás de otros pasos,
y un sol atraviesa mi pecho.
Te miro, te siento...
El tiempo ha renovado tu espíritu,
y el mio suspira agradecido.
Te beso,
soy alas de un cielo prestado y tu mi anhelo;
ven...
habitemos un mismo latido.


Escucha el río que bombea tu corazón...
Ahí estuve ahogándome por siglos.
Oye el susurro que te provoca el pensamiento
y sabrás que nunca me fui;
que nunca borraste de tu boca,
ninguna de las letras que forman mi nombre.

Glendalis Lugo - Manuel Avilés Mora

Bella coordinacion en un dueto que marca perfectamente
los sentimientos mas melancolicos. felicidades.
saludos de luzyabsenta
 
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