Aníbal García
Poeta recién llegado
Conspira el cielo para hacer presente
la noche espesa, virginal y oscura,
mortal escena de asesino augura,
odio y amor se encontrarán de frente.
Lenta pasión que en su ceguera siente
una mentira imaginó segura,
destino cruel convertirá en tortura,
vida que aparta de su cuerpo y mente.
Sangre que mana de una herida ardiente
de un corazón que al olvidar no cura,
después voraz su cicatriz perdura
levita el alma y su final presiente.
Se hunde una daga, su dolor conjura,
la muerte espera eternidad paciente.