eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puedes explotar,
rugir con toda tu ira,
vomitar temor y dolor,
estirarte, a pesar de que con ello
mates a miles de humanos,
puedes hacer lo que quieras:
total,
tú eres la dueña,
total,
no manda nadie más,
total,
no tienes conciencia,
así que no te puedes ni arrepentir
de tanto dolor como dejas.
Puedes hacer lo que quieras:
total,
dónde está ese dios
con el que todos sueñan,
ese que podría pararte los pies
si él quisiera,
pero se esconde demasiado
y nunca llega...
así que, de momento,
tú eres la dueña.