tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Duende de la magia de mis dudas.
Dormido se que estas en este tiempo.
El brillo de tus ojos, en profundidades abunda.
El sueño del pasado sin tu aliento.
Se que la vida me a dado ambigüedades,
culposo escepticismo, lucrando sin arraigo.
Es posible ver tu cielo, en el camino errante.
Navegando en los duros mares del hallazgo.
La caricia de los vientos en el alma, en la noche de una vida y en la calma.
Muere un sueño, cuando esta naciendo otro, el calor se regenera en tus palabras.
Duende dormido, no me dejes
No me dejes, a mi suerte.
Duende dormido, no te alejes
No me dejes, a mi suerte.
Dormido se que estas en este tiempo.
El brillo de tus ojos, en profundidades abunda.
El sueño del pasado sin tu aliento.
Se que la vida me a dado ambigüedades,
culposo escepticismo, lucrando sin arraigo.
Es posible ver tu cielo, en el camino errante.
Navegando en los duros mares del hallazgo.
La caricia de los vientos en el alma, en la noche de una vida y en la calma.
Muere un sueño, cuando esta naciendo otro, el calor se regenera en tus palabras.
Duende dormido, no me dejes
No me dejes, a mi suerte.
Duende dormido, no te alejes
No me dejes, a mi suerte.