manumalversación
Poeta fiel al portal
Languidece el gentío bajo mi piel de álamo,
me nutro del aliento que me insuflo yo mismo
y no necesitan esteras mis rodillas de fénix.
Huérfano de apoyo sigo hacia delante,
volviendo la vista hacia los lados,
dando marcha atrás con el aprendizaje.
Un grito hacia dentro y todo viene rodado...
Soy costalero de mis errores de sangre,
de los delitos juzgados a punta de llanto,
marcado en mi pecho sin el diamante.
Cuidadores precarios de los sentidos
me exponen forzosamente al escaparate,
pero las perlas del cielo me lanzan los guiños
de los que soy cómplice inquietante.
Me atrapa el dolor que persigo
a cada paso que doy en mi viaje.
Pierdo el tiempo perdiendo equilibrio,
sumando en mi cuenta puñales.
Os saludo como un mimo
con las manos blancas en el aire
y afilando el silencio castigo
la herramienta del quiromante.
me nutro del aliento que me insuflo yo mismo
y no necesitan esteras mis rodillas de fénix.
Huérfano de apoyo sigo hacia delante,
volviendo la vista hacia los lados,
dando marcha atrás con el aprendizaje.
Un grito hacia dentro y todo viene rodado...
Soy costalero de mis errores de sangre,
de los delitos juzgados a punta de llanto,
marcado en mi pecho sin el diamante.
Cuidadores precarios de los sentidos
me exponen forzosamente al escaparate,
pero las perlas del cielo me lanzan los guiños
de los que soy cómplice inquietante.
Me atrapa el dolor que persigo
a cada paso que doy en mi viaje.
Pierdo el tiempo perdiendo equilibrio,
sumando en mi cuenta puñales.
Os saludo como un mimo
con las manos blancas en el aire
y afilando el silencio castigo
la herramienta del quiromante.