Reposa tu sueño
en el blanco manto de tu almohada,
entrega tus ojos a la paz
que el silencio de la noche nos regala.
Duerme mi amor, deja
que mis sentidos se deleinten
con el resplandor de tu rostro
iluminado solo por una lejana estrella.
Duerme dulce amante,
que la noche nos proteje
del dolor que causa el dia,
que la oscuridad esta llena de magia
y ese hechizo une nuestros cuerpos
en una delicada melodia
que resuena solmente a amor.
Tu cuerpo inmovil,
tu respiracion dulce,
tu boca húmeda aún por mis besos,
tus parpados sumergidos,
asi te guardo en mis pupilas,
dormido, rozando mis pies,
aguardando pòr mis sueños.
Duerme, aquí a mi ladoi,
y dejemos que la luna nos reciba
que el cielo nos dibuje en él,
hasta que el impostergable amanecer
nos devuelva al mundo
casi sin querer
en el blanco manto de tu almohada,
entrega tus ojos a la paz
que el silencio de la noche nos regala.
Duerme mi amor, deja
que mis sentidos se deleinten
con el resplandor de tu rostro
iluminado solo por una lejana estrella.
Duerme dulce amante,
que la noche nos proteje
del dolor que causa el dia,
que la oscuridad esta llena de magia
y ese hechizo une nuestros cuerpos
en una delicada melodia
que resuena solmente a amor.
Tu cuerpo inmovil,
tu respiracion dulce,
tu boca húmeda aún por mis besos,
tus parpados sumergidos,
asi te guardo en mis pupilas,
dormido, rozando mis pies,
aguardando pòr mis sueños.
Duerme, aquí a mi ladoi,
y dejemos que la luna nos reciba
que el cielo nos dibuje en él,
hasta que el impostergable amanecer
nos devuelva al mundo
casi sin querer