Duérmete niña, duérmete ya
que pronto los ángeles vendrán.
Duérmete niña, apacible y serena
que los querubines harán fila
para acariciarte la cabellera.
Duérmete niña, sueña tranquila
con un mundo de fantasías
en donde tú eres la princesa
de un cuento que recién comienza.
Lleno de hadas y de duendes
que corretean por el jardín
y tú tras sus pasos
con tú andar señoril.
Tienes tanta inocencia mi niña
que se refleja en tú mirada
llenas de risas y colores
cada rincón de esta casa.
Y brindas tanto amor
a todos los que te rodean
brillas en los bailes que interpretas.
Por eso nunca me canso
de verte dormir
es como sentir que
de alguna manera te quedas aquí.