AlbertoDeRamos
Poeta recién llegado
DUERMEVELA DE UN AMANTE
Hoy que soy amante,
que no puedo dejar de amarte,
soy preso del silencio,
amor prejuzgado por prohibido,
pendiente del pretexto.
Mis labios mienten,
sellan la vida del futuro inerte,
sin huella en el camino,
que lleva hasta la muerte.
Te añoro cada noche,
en mi celda de consorte.
Sueño con ser fugitivo,
al final de la calle,
encontrarme contigo.
De mi desdicha nace el duermevela,
que maltrata a mi mente
y me eclipsa la ilusión.
Todo pasa, así tan de repente.
No tengo nada que ofrecerte,
solo el agradecimiento,
de estar en mi pluma y pensamiento.
Y es que carezco del valor,
para vivir con y sin ti, amor.
Alberto de Ramos
Hoy que soy amante,
que no puedo dejar de amarte,
soy preso del silencio,
amor prejuzgado por prohibido,
pendiente del pretexto.
Mis labios mienten,
sellan la vida del futuro inerte,
sin huella en el camino,
que lleva hasta la muerte.
Te añoro cada noche,
en mi celda de consorte.
Sueño con ser fugitivo,
al final de la calle,
encontrarme contigo.
De mi desdicha nace el duermevela,
que maltrata a mi mente
y me eclipsa la ilusión.
Todo pasa, así tan de repente.
No tengo nada que ofrecerte,
solo el agradecimiento,
de estar en mi pluma y pensamiento.
Y es que carezco del valor,
para vivir con y sin ti, amor.
Alberto de Ramos