Javier del Silencio
Poeta asiduo al portal
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. resultas ende lo inmediato
.
sin enigmas, . inminente en mí,
. escuetamente inolvidable,
tentación nutriente de mi impulso
y máxime pulsión donde en síntesis
abrevio mis sentidos ingentes,
que abogan profundo y te abordo,
necedad de tenerte . no memorarte,
. ¡en este instante!,
donde clama tu nombre mi piel insurgente .
. ¿entenderías el paroxismo de un no
en la caida de mis párpados?,
como alcance en ademán de mi silencio,
paraje de mi amor en intemperie,
¡si suelo ser insomnio en el por ti!, ¿entiendes?,
y ¡busco alcanzarte! en cada sueño despierto .
. te resuelvo ánimo, mi órbita en apogeo,
revolución de hormonas . desenfreno,
designio en síncopa de mi cuerpo,
en cariz de eclipse hacia el sol claro,
donde imperan profusas sensaciones,
de fundirme íntegra en tus manos .
. ¡mis manos! .
universo sensitivo en el coito de caricias,
tangibles en torrente pretérito y presente,
o en tiernas acrobacias recorriendo,
la estela de tu fémina figura . en el aire,
¿no descubrías tempestad sin bruma en el roce?,
. ¡en el sabor del ansia que arde! .
abrazando cada intermitencia de latido,
único latido, que quedó sin más en el contigo,
. búscate en mi alma, . en mis sentidos,
en mis ojos de témpano desde que marchaste,
de mi tiempo en otoño . ápice de tu olvido,
. búscate en la madrugada sin asirme a tu cintura,
en la palabras sin impronta, en magia inexpresiva,
todo era simple, más fácil, tan a la medida,
al sentirte múltiplo de vida cercana a mi locura,
.¡qué voraz devoro el cielorraso de tu ausencia!,
ausencia invasora en nubes de cigarrillo rubio,
del uno tras otro, compañero de todas las esperas,
. que sin querer me sumerjo en tus ojos oscuros,
en tu sonrisa sin recupero, en la ígnea urgencia,
. es tan legible tus pasos en otras veredas .
. aún así, murmullo esperanzas pequeñas .
. simplemente mi esencia que más quisiera,
que ser aroma en tus días, vértigo de savia nueva,
el nosotros como preaviso a la fiesta
que estamos invitados, sin elegancia ni estridencia,
. sólo una copa de vino blanco .
. el rumor de leños crepitando .
. y los labios sin descanso .
... dejaste tu ajuar, y rodeaste mi cuello y mis brazos ...
sin enigmas, . inminente en mí,
. escuetamente inolvidable,
tentación nutriente de mi impulso
y máxime pulsión donde en síntesis
abrevio mis sentidos ingentes,
que abogan profundo y te abordo,
necedad de tenerte . no memorarte,
. ¡en este instante!,
donde clama tu nombre mi piel insurgente .
. ¿entenderías el paroxismo de un no
en la caida de mis párpados?,
como alcance en ademán de mi silencio,
paraje de mi amor en intemperie,
¡si suelo ser insomnio en el por ti!, ¿entiendes?,
y ¡busco alcanzarte! en cada sueño despierto .
. te resuelvo ánimo, mi órbita en apogeo,
revolución de hormonas . desenfreno,
designio en síncopa de mi cuerpo,
en cariz de eclipse hacia el sol claro,
donde imperan profusas sensaciones,
de fundirme íntegra en tus manos .
. ¡mis manos! .
universo sensitivo en el coito de caricias,
tangibles en torrente pretérito y presente,
o en tiernas acrobacias recorriendo,
la estela de tu fémina figura . en el aire,
¿no descubrías tempestad sin bruma en el roce?,
. ¡en el sabor del ansia que arde! .
abrazando cada intermitencia de latido,
único latido, que quedó sin más en el contigo,
. búscate en mi alma, . en mis sentidos,
en mis ojos de témpano desde que marchaste,
de mi tiempo en otoño . ápice de tu olvido,
. búscate en la madrugada sin asirme a tu cintura,
en la palabras sin impronta, en magia inexpresiva,
todo era simple, más fácil, tan a la medida,
al sentirte múltiplo de vida cercana a mi locura,
.¡qué voraz devoro el cielorraso de tu ausencia!,
ausencia invasora en nubes de cigarrillo rubio,
del uno tras otro, compañero de todas las esperas,
. que sin querer me sumerjo en tus ojos oscuros,
en tu sonrisa sin recupero, en la ígnea urgencia,
. es tan legible tus pasos en otras veredas .
. aún así, murmullo esperanzas pequeñas .
. simplemente mi esencia que más quisiera,
que ser aroma en tus días, vértigo de savia nueva,
el nosotros como preaviso a la fiesta
que estamos invitados, sin elegancia ni estridencia,
. sólo una copa de vino blanco .
. el rumor de leños crepitando .
. y los labios sin descanso .
... dejaste tu ajuar, y rodeaste mi cuello y mis brazos ...
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