Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
Francisco Ruiz & Mayca
Mi amor te siento anclado en el pasado,
no veo salida a tu desgaste de energía,
comienzo a angustiarme por el desespero
de no tenerte, de sentirte lejos.
No me tortures,
no castigues más mi pecho
este que ha sufrido tantos desengaños,
este que se ha quedado arrinconado,
por los falsos sueños,
por creer en las delicias,
por creer en las emociones,
por encerrarme en ese fuego que quema.
No es amor, mi culpa,
el deseo de nuestros cuerpos,
pero sí el desdén de otros deseos..
yo, que llamo a tu puerta, deseoso
de beber tus labio,
de libar tu vida y enrejarla
al lado de la mía,
de llenarla de luna,
de sacarla del olvido,
de hacerla infinita,
pienso y muero en parte,
porque he de compartirla.
Son los demonios de terceros,
quien roban al lado de tu puerta
y llenan de sollozos
mi corazón candente
marcho un rato, pero tu corazón,
aunque en dos mitades,
podría tenerlo siempre,
hora aquí, en silencio,
guardado en el bolsillo,
hora aquí, a tu lado,
prendado y compartiendo atardeceres....
prefiero esté atado, cosido al pulso de tus venas,
que es la fuerza que guía las sombras
hacia el candíl de tu rostro....
y yo sin tus caricias no seré nada,
seré una bala perdida,
seré un destierro,
totalmente abandonada,
a la espera de tu llegada,
amor,
¿cuánto falta para apretar tu cuerpo?
¿cuánto falta para fundirnos en ese encuentro
que tanto me desespera?,
y no encuentra manera de atarme a tus brazos
y enloquecer con tu mirada
déjame suspirar,
porque esa emoción de tenerte
me pierde............
no me abandones mi amor,
que martirizas mis sueños,
que me duele el silencio,
que me duele el espacio,
tan tristemente vacío,
cuando no estas en mis días......
partir los momentos,
sin deseo de romper los lazos,
sin deseos de que desaparezca el momento
en el mundo sombrío...pero hace frío,
quiero buscar un sitio,
donde cobijar nuestro íntimo encuentro
sin el acecho de los extraños
sin la líbido deshecha del otro mundo
que no del nuestro...
grito las olas, que vienen
y me alejan,
que susurran tu nombre
y se llevan al norte el sabor de tu sombra.......
grita,
que yo te siento,
atado a mis manos,
atado a mi pulso,
atado a mis huellas,
que dejo en la arena.....
yo deseo seguir tus pasos,
aunque mi vida se vaya paseando,
por tus tierras del norte,
tendida y hallada en tu regazo,
no puedo continuar sin tu presencia,
me siento atada hasta mis venas,
me duele respirar sin tu oxígeno,
porque tu aliento llena mi espíritu......
y yo, deseo tu sombra,
el piélago de tu mirada tendida a mi lado,
de espaldas al silencio, de espaldas al mundo,
bebiendo mieles y sentando miedos
para olvidarlos a tu lado
en el lecho de los años.....
Estas castigando a mi pobre corazón,
mi pecho oprimido, no quiere respirar,
déjame, no deseo sentir lo que siento,
porque me duele muy adentro,
cuando suspiro tu aliento......
en verdad, dueles hondo,
por la rabia que acumula la ausencia,
la falta, tu falta eterna.....
duele esta separación inesperada,
duele, estallan mis sienes
que solo pretenden tu cuerpo
y el respiro en mi oído...
no será así mi amor
yo estaré siempre en tus pensamientos
porque seré tu ángel
que velará por ti en todo momento.....
destruyendo el miedo al salto que dado al vacío,
cometen dos cuerpos enamorados,
enfrentados, atados al sin vivir de la pasión..
mi ángel, mi sostén,
mi hilo dorado para atarme al mundo,
para coserme a tus alas
y no soltarte en los momentos oscuros.
No te despido, no, porque el adiós,
es el destierro y yo,
anhelo el otro lado de este destino
al estar a tí unido, dilo, grita lo que siento,
porque el cruel silencio
quiere que muerda de la manzana de las soledades eternas
Mi amor te siento anclado en el pasado,
no veo salida a tu desgaste de energía,
comienzo a angustiarme por el desespero
de no tenerte, de sentirte lejos.
No me tortures,
no castigues más mi pecho
este que ha sufrido tantos desengaños,
este que se ha quedado arrinconado,
por los falsos sueños,
por creer en las delicias,
por creer en las emociones,
por encerrarme en ese fuego que quema.
No es amor, mi culpa,
el deseo de nuestros cuerpos,
pero sí el desdén de otros deseos..
yo, que llamo a tu puerta, deseoso
de beber tus labio,
de libar tu vida y enrejarla
al lado de la mía,
de llenarla de luna,
de sacarla del olvido,
de hacerla infinita,
pienso y muero en parte,
porque he de compartirla.
Son los demonios de terceros,
quien roban al lado de tu puerta
y llenan de sollozos
mi corazón candente
marcho un rato, pero tu corazón,
aunque en dos mitades,
podría tenerlo siempre,
hora aquí, en silencio,
guardado en el bolsillo,
hora aquí, a tu lado,
prendado y compartiendo atardeceres....
prefiero esté atado, cosido al pulso de tus venas,
que es la fuerza que guía las sombras
hacia el candíl de tu rostro....
y yo sin tus caricias no seré nada,
seré una bala perdida,
seré un destierro,
totalmente abandonada,
a la espera de tu llegada,
amor,
¿cuánto falta para apretar tu cuerpo?
¿cuánto falta para fundirnos en ese encuentro
que tanto me desespera?,
y no encuentra manera de atarme a tus brazos
y enloquecer con tu mirada
déjame suspirar,
porque esa emoción de tenerte
me pierde............
no me abandones mi amor,
que martirizas mis sueños,
que me duele el silencio,
que me duele el espacio,
tan tristemente vacío,
cuando no estas en mis días......
partir los momentos,
sin deseo de romper los lazos,
sin deseos de que desaparezca el momento
en el mundo sombrío...pero hace frío,
quiero buscar un sitio,
donde cobijar nuestro íntimo encuentro
sin el acecho de los extraños
sin la líbido deshecha del otro mundo
que no del nuestro...
grito las olas, que vienen
y me alejan,
que susurran tu nombre
y se llevan al norte el sabor de tu sombra.......
grita,
que yo te siento,
atado a mis manos,
atado a mi pulso,
atado a mis huellas,
que dejo en la arena.....
yo deseo seguir tus pasos,
aunque mi vida se vaya paseando,
por tus tierras del norte,
tendida y hallada en tu regazo,
no puedo continuar sin tu presencia,
me siento atada hasta mis venas,
me duele respirar sin tu oxígeno,
porque tu aliento llena mi espíritu......
y yo, deseo tu sombra,
el piélago de tu mirada tendida a mi lado,
de espaldas al silencio, de espaldas al mundo,
bebiendo mieles y sentando miedos
para olvidarlos a tu lado
en el lecho de los años.....
Estas castigando a mi pobre corazón,
mi pecho oprimido, no quiere respirar,
déjame, no deseo sentir lo que siento,
porque me duele muy adentro,
cuando suspiro tu aliento......
en verdad, dueles hondo,
por la rabia que acumula la ausencia,
la falta, tu falta eterna.....
duele esta separación inesperada,
duele, estallan mis sienes
que solo pretenden tu cuerpo
y el respiro en mi oído...
no será así mi amor
yo estaré siempre en tus pensamientos
porque seré tu ángel
que velará por ti en todo momento.....
destruyendo el miedo al salto que dado al vacío,
cometen dos cuerpos enamorados,
enfrentados, atados al sin vivir de la pasión..
mi ángel, mi sostén,
mi hilo dorado para atarme al mundo,
para coserme a tus alas
y no soltarte en los momentos oscuros.
No te despido, no, porque el adiós,
es el destierro y yo,
anhelo el otro lado de este destino
al estar a tí unido, dilo, grita lo que siento,
porque el cruel silencio
quiere que muerda de la manzana de las soledades eternas